DE UN TIEMPO, DE UN PAÍS
A próposito de la Negra Luna y los siete bobos del paraíso de Álvaro Perea Chacón Cuando Álvaro Perea Chacón me contactó y me pidió que leyera su novela La Negra Luna y los siete bobos del paraíso (LNL-1), me sentí halagado; estaba en trámite de publicarla y sentí que era un honor que me hacía. Cuando me manda los dos tomos y las 560 páginas, se empezó a torcer la cosa. En estos tiempos, quien escribe una novela sobre un grupo de amigos, un barrio y se gasta semejante cantidad o tiene mucho que decir o divaga demasiado, pensé. Leí como 300 páginas y tiré la toalla. Fui directo: le dije que «la novela mejoraría si le cortara 200 páginas y esas listas interminables que tiene» . Le estaba diciendo dos cosas: que le faltó un editor que le diera látigo y lo pusiera en cintura (cosa que admitió con un « me engolosiné escribiendo y tomo mal cuando me quieren controlar lo que escribo» ) y que dejara, como autor, de meterse en el relato para mostrar lo brillante que es, cosa que quiene...